El narcótico TikTok

El narcótico TikTok

A menudo oímos “mamá, ponme TikTok”. La madre hace un intento breve de negarse e inmediatamente toma su celular, quita la contraseña y abre la aplicación; y el niño con el teléfono en una mano y deslizando con la otra se tranquiliza y se contenta. Podría parecer un gesto inocente, la descripción de una escena sin importancia, pero muestra los mismos patrones que los de una adicción cualquiera. Una adicción que hemos normalizado y que se ha asentado silenciosamente en nuestras familias. La adicción a la tecnología y a las redes sociales. 

TikTok es la red social preferida de los niños y adolescentes de edades comprendidas entre 10 y 17 años. Esta red social china se sitúa entre las más utilizadas por los usuarios jóvenes, que acceden a través de sus teléfonos celulares, las tabletas, las computadoras, y ahora también por los relojes inteligentes. Hoy en día las expresiones “mira el TikTok que te envié” o “lo vi en TikTok” son habituales entre nuestros hijos.

¿Por qué tiene tanto éxito el fenómeno TikTok entre nuestros hijos?

Inmediatez y sobre estimulación. Se trata de una plataforma de contenido personalizado ilimitado de vídeos cortos, que pasan rápidamente. Se combinan con la música de moda y disponen de multitud de filtros y efectos que producen estímulos llamativos.

Hiper comunicación y presión de grupo. Al tener una estructura de red social, crean retos y modas que se viralizan rápidamente (los célebres challenges), aportando efecto de pertenencia al tiempo que compiten por popularidad. 

Todas estas funciones activan el sistema de recompensa del cerebro, al igual que lo hacen las drogas u otras conductas adictivas. Se liberan grandes dosis de dopamina, provocando una sensación de placer inmediato, lo que causa que queramos deslizar y ver el siguiente contenido de TikTok compulsivamente. Se suma la ausencia de control y regulación en el cerebro de los niños y adolescentes; aunque el fenómeno TikTok afecta también a los adultos.

Después de varias demandas a TikTok por poner en riesgo a los menores, la plataforma se ha visto obligada a establecer normas de uso. Estas normas de uso, creadas para protegerse legalmente como corporación y más que para proteger a nuestros hijos, son pasadas por alto o en el mejor de los casos, desconocidas por los padres.

TikTok prohíbe su uso a menores de 13 años, y hay que ser mayor de 16 años para compartir contenidos; pero como ocurre con otras plataformas, no existe un sistema de verificación de la edad para confirmar la edad del usuario. Ofrece controles parentales para administrar las cuentas de los niños, como activar los límites de tiempo y filtrar el contenido en el teléfono de nuestros hijos, pero no usamos estas herramientas porque evitamos cualquier tipo de confrontación a nuestros menores.

¿Cuáles serían las consecuencias de que los chicos se aburran de vez en cuando, que practiquen sentir frustración y que la creatividad los lleve a descubrir nuevos intereses?, ¿Qué pasaría si como padres responsables adoptamos estrategias para prevenir dependencias en nuestra familia?, ¿Y sí restringimos el tiempo de uso en las redes sociales?, ¿A quién perjudicaría priorizar actividades familiares de ocio que no requieran dispositivos electrónicos? Recordemos: nuestros actos siempre hablan más alto y mas claro que nuestras palabras.

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